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2021-09-07

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Las soluciones empresariales en la nube como Microsoft Azure y Amazon Web Services te permiten colocar toda tu información y recursos de TI en la nube. Con tantas opciones, elegir la combinación adecuada para las necesidades de tu negocio puede resultar abrumador.

Cuando hablamos de migración a la nube en general, en realidad estamos agrupando varias soluciones en la nube. Cada uno tiene características diferentes, con sus ventajas y desventajas. Las distintas soluciones AAS (As-A-Service) te permiten elegir el nivel de integración deseado y, por lo tanto, la granularidad, la portabilidad o incluso la arquitectura de la aplicación.

A continuación, presentamos algunos tipos de soluciones comunes de computación en la nube y formas de integrar estas tecnologías en tu empresa.

 

¿Qué solución en la nube elegir?

Las principales soluciones en la nube que se utilizan son:

  • Iaas (Infrastructure-as-a-Service): permite subcontratar la infraestructura (por lo tanto, la instalación de servidores, red o almacenamiento) e implica en particular mover máquinas virtuales o máquinas físicas a máquinas en la Nube.

  • Paas (Platform-as-a-Service): permite tener máquinas preconfiguradas con aplicaciones Middleware como bases de datos o servidores Webune. Esta solución puede tomar la forma de una migración total o parcial. Va más allá de IaaS porque más allá de la infraestructura, es el entorno del software (desarrollo e implementación) el que se mantendrá en la Nube.

  • Saas (Software-as-a-Service): permite ofrecer soluciones de software de pago y listas para usar.

También se utilizan cada vez más las siguientes soluciones:

  • CaaS (Container-as-a-Service): potencialmente supera las limitaciones de diferentes nubes y garantiza una portabilidad simplificada. Por tanto, la virtualización se realiza a nivel de los contenedores que componen el software que es posible desplegar, solo o en grupo, en la Nube. Una aplicación en un entorno virtualizado, que permite, en particular, una fácil gestión y control de contenedores.

  • Faas (Function-as-a-Service): permite al usuario desarrollar y administrar su software sin necesidad de mantener una infraestructura. Te permite deshacerte de las nociones de hosting incluso si tiene la desventaja de estar fuertemente acoplado a la nube utilizada.

  • Daas (Data-as-a-Service): permite al usuario acceder a sus datos bajo demanda a través de un repositorio de datos.

También ocurre configurar soluciones híbridas cuando no es posible aplicar la solución de destino a la totalidad de un software o, simplemente, cuando uno no desea migrar a la nube para mantener el control, por ejemplo, de datos sensibles.

Al migrar una aplicación existente a la nube, es el análisis del software existente, los objetivos comerciales y sus limitaciones lo que determinará la solución de destino más adecuada.

 

¿Cuáles son las estrategias de migración a la nube?

La migración de aplicaciones requiere herramientas, recursos y tiempo. Para cada migración, es necesario tener en cuenta las motivaciones, la posible refactorización, la complejidad pero también el nivel de prioridad frente a los objetivos.

Existen principalmente tres métodos para migrar una aplicación a la nube. Se distinguen por su complejidad pero también por su grado de adaptación a la Nube y su capacidad para aprovecharlos.

Rehosting

También se llama "Lift-and-Shift" porque es como copiar y pegar las máquinas virtuales que alojan la aplicación en la nube. La operación no requiere modificación alguna del mismo. Esta estrategia es la más sencilla, la más rápida y se puede automatizar gracias a muchas herramientas del mercado.

Interviene sobre todo en un contexto en el que queremos reducir costes pero sin aprovechar todos los beneficios del Cloud porque esta solución no está necesariamente optimizada para el cloud. Tenga cuidado, la aparente simplicidad de este método no excluye fallas porque la reconfiguración de máquinas virtuales a la Nube puede generar algunos problemas cuando se reinicia. Esta migración requiere habilidades de infraestructura.

Replataforma

Este método consiste en optimizar la aplicación a nivel de capa del sistema antes de migrar a la nube. La arquitectura de la aplicación permanece sin cambios.

Estos cambios "menores" permiten aprovechar los beneficios que brinda la Nube (automatización, escalado, reducción de costos, etc.). Esta estrategia es necesaria cuando desea migrar sin demasiado esfuerzo, pero la aplicación no funcionaría sin estos cambios. Este puede ser el caso cuando el entorno del sistema actual no está disponible en la nube.

Refactorización

Podría decirse que es la estrategia más larga y compleja para migrar aplicaciones a la nube, pero la que tiene más beneficios con la nube. Se trata de transformar la aplicación para adaptar su arquitectura a la Nube. Este método permite beneficiarse de las nuevas funciones disponibles en la nube, pero también mejora su agilidad y rendimiento.

Por lo tanto, hemos detallado tres estrategias de migración a la nube. También hay otros tres que completan la lista de "6R". Sin embargo, esta no es una migración real de una aplicación existente a la nube:

- Repurchasing: consiste en reemplazar su solución existente y adoptar una solución SaaS

- Retire: consiste en descargar la aplicación porque ya no se usa

- Retain: consiste en permanecer en la situación actual (sin hacer nada) por diversos motivos (solicitud no prioritaria, esfuerzo considerado demasiado grande para la aplicación en cuestión, etc.).

 

Auditoría de migración a la nube: ¿cuáles son los datos importantes?

Una vez tomada la decisión de ir a la Nube, es necesario plantearse la cuestión de la viabilidad del proyecto. En otras palabras, ¿la aplicación está preparada para la nube o no?

Para responder a esta pregunta, es necesario pasar por una auditoría para su migración a la Nube. Este análisis busca resaltar todos los componentes y parámetros de la aplicación en cuestión que permitirán o comprometerán la migración a la nube. Concluye con la toma de decisiones sobre la implementación del proyecto y el desarrollo de un plan de migración.

Análisis de los flujos internos de la empresa:

  • ¿Cuáles son los flujos de red internos y externos?

  • ¿Cuáles son las fuentes de datos comerciales?

  • ¿Cuál es el tipo de usuario?

  • ¿Cuáles son los métodos de autenticación y administración de derechos?

Los resultados de la auditoría determinan si la aplicación se puede migrar a la nube y en qué nivel no se puede migrar la aplicación o si la aplicación se puede migrar solo parcialmente.

Si esta última opción surge del análisis, va más allá y responde a otras preguntas:

  • ¿Qué partes de la aplicación se pueden migrar?

  • ¿Cuáles son los impactos para el resto de la aplicación y sobre la infraestructura?

  • ¿Cuáles son los obstáculos para completar la migración?

  • ¿Qué cambios debo hacer?

  • ¿La aplicación se puede implementar automáticamente?

 

Migrar su aplicación a la nube no es un proceso fácil. La arquitectura del software está en el centro de las preocupaciones durante una migración a la nube porque condiciona: las transiciones a la nube, el buen funcionamiento del proyecto y la seguridad de los datos.

Por lo tanto, es importante analizar la arquitectura de su aplicación y en ocasiones realizar cambios para que la migración a la nube sea la más exitosa.